La maduración del cuello uterino tras la rotura prematura de membranas reduce el número de cesáreas hasta en un 8%

8-IV-08. El tratamiento con prostaglandinas E2 de liberación controlada reduce también el tiempo que las mujeres están en la sala de parto

Ante la rotura prematura de membranas (bolsa de aguas) en mujeres embarazadas, la maduración del cuello uterino antes de la inducción del parto ha demostrado mejores resultados (respecto a la actitud expectante mediante monitorización durante 12 horas). Así lo ha demostrado un estudio del equipo del doctor Carlos Larrañaga-Azcárate, Jefe clínico de Obstetricia del Hospital Virgen del Camino de Pamplona.

“Este estudio ha mostrado que en el grupo de mujeres en las que se utilizó el tratamiento con prostaglandinas E2 de liberación controlada (Propess) se registró un menor número de cesáreas, concretamente un 8% menos, siendo del 17,6% en el grupo no tratado y del 9,3% en el grupo con tratamiento”, asegura el doctor Carlos Larrañaga-Azcárate. La investigación señala también que el tiempo en el que están las mujeres en la sala de parto “es menor y los resultados perinatales de los niños, medidos con el test de Apgar y con el ph del cordón umbilical, no se alteraron”, añade el especialista.

Las mujeres en las que se utilizó prostaglandinas E2 de liberación controlada fueron además -resalta el autor del estudio-, “aquellas que presentaban un mayor riesgo de cesárea por presentar un test de bishop menor, con diferencias estadísticamente significativas. Se administró el tratamiento al grupo más desfavorable y los resultados fueron, sin embargo, mejores en cuanto a la reducción de cesáreas”, destaca el doctor Larrañaga-Azcárate. En opinión del especialista, estos datos muestran que este tratamiento puede ser una alternativa a la hora de enfrentarse a este tipo de complicación. “Estos datos demuestran que el uso de la prostaglandina E2 de liberación controlada mejora nuestros resultados de obtención de parto vaginal sin aumento de ningún tipo de complicación”, afirma.

La investigación recoge un estudio retrospectivo llevado a cabo en dicho hospital en 744 gestantes que presentaban rotura prematura de membranas. Debido al aumento de la carga asistencial, el equipo del doctor Larrañaga optó por inducir a las 12 horas a las pacientes que presentaban rotura prematura de membranas, ya que la otra opción es monitorizar cada 12 horas durante las primeras 48 horas, siguiendo el protocolo de la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología. “Una de las dificultades que se encuentra en la política de finalización activa a las 12 horas es la cesárea por fracaso en la inducción de parto –explica el especialista-, para evitar esto se propuso mejorar la condición cervical a las 12 horas mediante prostaglandina E2 de liberación controlada”. En un grupo de pacientes se administró Propess desde el ingreso hasta las doce horas de rotura prematura de membranas y en el otro se esperaron las doce horas tras la monitorización fetal sin medicación.