Las mujeres padecen entre el doble y el triple de problemas crónicos

28-II-08. A pesar de que las mujeres farmacéuticas colegiadas suponen el 70% del total, en los hospitales la mayoría de los profesionales son hombres.

A pesar de que las mujeres son más longevas, manifiestan peor salud que los hombres. Este es uno de los datos que se desprende del segundo Informe sobre Salud y Género 2006 elaborado por el Observatorio de Salud de la Mujer, perteneciente al Ministerio de Sanidad y Consumo. En cuanto a la salud percibida, las mujeres maduras se sienten peor que los hombres, aumentando el malestar a menor nivel de estudios y trabajo menos cualificado.

Los dolores que más sufren las mujeres entre los 45 y 65 años son, sobre todo, músculo-esqueléticos (46%), seguidos de dolores de cabeza, varices y problemas psíquicos. Si bien el orden de las quejas crónicas se presenta de manera similar en ambos sexos, la frecuencia en las mujeres es prácticamente del doble al triple en todas las categorías principales (artrosis y problemas reumáticos, mala circulación, jaquecas, migrañas, dolores de cabeza y depresión). Además, los síntomas somáticos sin causa orgánica y de estados depresivos y ansiedad también doblan en frecuencia a los de los hombres. Entre el 73% y el 80% de los pacientes con estos cuadros, junto con los dolores músculo-esqueléticos, son mujeres.

Todos estos padecimientos, para los que no se cuenta aún con recursos terapéuticos, pueden ser considerados como manifestaciones contemporáneas del malestar biopsicosocial de las mujeres. Las mujeres superan a los hombres en consumo de psicofármacos: son el 75% de los consumidores totales de somníferos o tranquilizantes. Ante situaciones inespecíficas expresadas por las mujeres (donde no existe una patología clara), médicos y médicas tienden a prescribir psicofármacos. Muchos autores están apuntando a que las mujeres están somatizando en sus cuerpos las desigualdades genéricas de sus condiciones de existencia. Efectivamente, la Organización Mundial de la Salud ha alertado sobre el riesgo de utilizar psicofármacos para intentar resolver problemas sociales.

Idealización de la juventud

Por otro lado, la excesiva medicalización de las mujeres no sólo se da en cuanto a la receta y consumo de psicofármacos, sino a los tratamientos farmacológicos en el proceso del ciclo vital femenino. Dado el enfoque reproductivista sobre la vida y la salud de las mujeres, el momento del climaterio ha tendido a ser representado como enfermedad (síndrome menopaúsico) y, por ende, ha sido excesivamente medicalizado. La idealización de la juventud como modelo de belleza y de salud ha producido unos estereotipos discriminatorios que han conducido a la percepción del paso de los años como deterioro y pérdida. Muchos de los malestares adjudicados a la menopausia se deben, en realidad, a sus condicionantes sociales y de género.

Las edades centrales de la vida son también el momento de estabilización y madurez profesional. En el informe se analiza por primera vez la representación de mujeres y hombres en las profesiones sanitarias. Las carreras universitarias relacionadas con la salud están hoy claramente feminizadas. En el curso 2005-2006, el 84% de los estudiantes de enfermería eran mujeres. Actualmente, la proporción de mujeres colegiadas en medicina representa un 43% del total, aunque en personas menores de 35 años las colegiadas doblan en número a los colegiados y el 74% de los estudiantes de medicina matriculados en el curso 2005-2006 eran mujeres. Esta feminización de la sanidad no se corresponde, sin embargo, con un equitativo acceso al mercado laboral. A pesar de que las mujeres farmacéuticas colegiadas suponen el 70% del total, en los hospitales la mayoría de los profesionales son hombres. Mientras que en las carreras de ciencias de la salud la presencia de la mujer alcanza niveles superiores al 74%, los docentes siguen siendo mayoritariamente hombres, y la mayor proporción de mujeres en docencia se concentra en los puestos menos reconocidos, como son las profesoras ayudantes o asociadas.

El porcentaje de mujeres en gerencias de hospitales públicos ha mejorado con el paso de los años (del 7% en 2001 se ha pasado al 18% en 2007), aunque esta responsabilidad sigue abrumadoramente en manos de los hombres. En general, la proporción de mujeres que ocupa puestos de dirección y gestión se acerca al 45%, pero otra vez la presencia de mujeres alcanza sus valores más reducidos en los puestos de mayor prestigio: las jefaturas de servicio y las direcciones médicas. Así, sólo un 10% de todos las jefaturas de servicio en los hospitales españoles están ocupadas por mujeres.



Lo más destacado

Datos. Los dolores que más sufren las mujeres entre los 45 y 65 años son, sobre todo, músculo-esqueléticos (46%), seguidos de dolores de cabeza, varices y problemas psíquicos. Si bien el orden de las quejas crónicas se presenta de manera similar en ambos sexos, la frecuencia en las mujeres es prácticamente del doble al triple en todas las categorías principales (artrosis y problemas reumáticos, mala circulación, jaquecas, migrañas, dolores de cabeza y depresión). Además, los síntomas somáticos sin causa orgánica y de estados depresivos y ansiedad también doblan en frecuencia a los de los hombres. Entre el 73% y el 80% de los pacientes con estos cuadros, junto con los dolores músculo-esqueléticos, son mujeres.