La artrosis es más prevalente en mujeres que en hombres a partir de los 50 años

01-III-2007. De los más de 7 millones de españoles que padecen artrosis, el 75% son mujeres. De hecho, el 14% de las mujeres mayores de 20 años en España padece artrosis de rodilla, la más frecuente, junto con la de manos, en la población femenina.

De los más de 7 millones de españoles que padecen artrosis, el 75% son mujeres. De hecho, el 14% de las mujeres mayores de 20 años en España padece artrosis de rodilla, la más frecuente, junto con la de manos, en la población femenina. La artrosis se produce como consecuencia de la degeneración del cartílago y está vinculada con el envejecimiento de las articulaciones y, por tanto, con la edad. Aunque también puede aparecer en jóvenes como consecuencia de traumatismos o problemas congénitos que afecten a la articulación, se inicia, en general, a partir de los 40 o 45 años.

"En el caso de la mujer", explica el doctor Santiago Palacios, director del Instituto Palacios de Salud y Medicina de la Mujer, "la frecuencia de la artrosis experimenta un brusco aumento con la pérdida de las hormonas sexuales debido a la llegada de la menopausia, es decir, entorno a los 50 años, edad media de aparición en nuestro país. Sin embargo, no se ha podido demostrar que los estrógenos tengan un papel protector en la artrosis de la mujer y no se puede atribuir la artrosis sólo a una causa, en este caso, a la pérdida de estrógenos". Así, en el desarrollo de la enfermedad, vinculada al envejecimiento, son también importantes otros factores de riesgo genéticos y medioambientales, como una gran carga de actividad en la articulación, las lesiones, determinados estilos de vida, la obesidad o el hecho de ser mujer.

El principal síntoma de la artrosis es el dolor. En estadios más avanzados, la enfermedad se presenta con cierto grado de rigidez, con limitación de los movimientos, mejorando cuando se pone en movimiento la articulación. Desde el punto de vista clínico y radiológico, la etapa más avanzada de la enfermedad revela un agravamiento del dolor, que aparece incluso en reposo y por la noche.

"Todo esto", señala la doctora Ingrid Möller, Jefe de Servicio del Instituto Poal de Reumatología, "supone un gran impedimento para la vida cotidiana del paciente y un empeoramiento de su calidad de vida. Sin embargo, en los últimos años se han conseguido importantes avances en esta área médica, así como un mejor conocimiento de los mecanismos estructurales de la enfermedad, el desarrollo de nuevas tecnologías destinadas a mejorar el diagnóstico temprano, el pronóstico y a monitorizar el tratamiento".

Factores de riesgo y prevención

Los factores que contribuyen al desarrollo de la artrosis son múltiples, pero son la obesidad, la edad y los antecedentes de traumatismos sobre la articulación los que más incrementan el riesgo de padecerla. "Además, hoy en día, se sabe que la artrosis tiene un importante componente genético y poder conocer qué genes contribuyen al inicio y progresión de la enfermedad, así como saber qué pacientes responderán a un determinado tratamiento, es objeto de estudio de numerosos grupos de trabajo y el futuro de las nuevas estrategias en el tratamiento de esta enfermedad", explica la doctora Möller.

Aunque hay factores de riesgo sobre los que no se puede intervenir, como la edad, ser mujer o los antecedentes familiares, sí existen medidas para prevenir la enfermedad y que se deben mantener durante toda la vida. "Quizá más importante que conocer las medidas preventivas, resulte el saber que éstas pueden y deben realizarse a lo largo de toda la vida de la mujer", explica el doctor Palacios. Así, una medida de prevención es evitar la obesidad, ya que produce una sobrecarga en las articulaciones. En este sentido, es necesario que la alimentación consista en una dieta equilibrada y sin excesos de grasas para evitar el sobrepeso. Por otro lado, mantener una actividad física regular no es sólo un método de prevención, sino también de tratamiento, de forma que deportes como la natación o el ciclismo, contribuyen a fortalecer los músculos para evitar que la articulación quede flácida y con esto se pueda aumentar la rigidez.

Del mismo modo, todas aquellas personas que hacen mal uso o que abusan de la utilización de las articulaciones, como los corredores profesionales de maratón, futbolistas, etc., son más propensos a desarrollar la enfermedad. No obstante, nadie está exento de padecerla.


Lo más destacado

Datos. En el mundo occidental, al menos el 10% de la población tiene síntomas de artrosis, de los que el 50% necesitará tratamiento farmacológico. Pero, la artrosis es una enfermedad que hasta el momento no tiene cura, aunque con un buen tratamiento se pueden obtener grandes beneficios, permitiéndoles a los pacientes llevar una vida prácticamente normal.

Diagnóstico y tratamiento. Antes de establecer el tratamiento es necesario hacer un diagnóstico que se debe basar en una correcta historia clínica del paciente, una exploración física adecuada del mismo y unas pruebas complementarias. "Una vez reconocida la enfermedad, la opción de tratamiento debe tener en consideración la cronicidad del proceso y el subgrupo de enfermedad artrósica al que esté destinado", señala la doctora Möller.