Desfibriladores Automáticos Implantables, un método de prevención

28-IV-08. Se trata de un pequeño dispositivo subcutáneo que se coloca debajo de la clavícula izquierda y que se conecta a uno o varios cable-electrodos hasta el interior del corazón

Existen pacientes con determinadas enfermedades cardíacas con predisposición a sufrir arritmias con elevado riesgo de desencadenar una parada cardiaca (muerte súbita), así como pacientes que han sufrido arritmias y que han logrado sobrevivir. En todos ellos, como método de prevención se emplean diversas estrategias terapéuticas, como es el caso de la implantación de un desfibrilador. Se trata de un pequeño dispositivo subcutáneo que se coloca debajo de la clavícula izquierda y que se conecta a uno o varios cable-electrodos que previamente se han introducido por una vena hasta el interior del corazón.

“El desfibrilador supervisa en todo momento el ritmo cardíaco y en caso de producirse alguna alteración la detecta y actúa según el modo programado, realizando estímulos o choques eléctricos que revierten el corazón a su ritmo normal”, apunta el doctor Josep Brugada, director del Institut Clínic de Tòrax del Hospital Clinic de Barcelona. La mejor manera de controlar el funcionamiento, tanto de los desfibriladores implantables como de los marcapasos, viene de la mano de la telemedicina, concretamente de los sistemas de monitorización remota.

Este sistema consiste en una terminal, similar a un teléfono móvil, colocado en un lugar accesible del domicilio del paciente. “A una hora prefijada por el médico, el desfibrilador o el marcapasos envía de manera automática y sin ninguna intervención por parte del paciente los datos requeridos para conocer el estado del paciente”, afirma el Dr. Ignacio García Bolao, de la Unidad de Arritmias del Departamento de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Clínica Universitaria de Navarra. “Las principales ventajas del sistema de monitorización remota -apunta el doctor García Bolao- residen en la disminución de visitas médicas, tanto programadas como urgentes, al hospital o al centro de seguimiento; mayor seguridad para el paciente, derivada de un control diario de los parámetros del dispositivo, así como en la detección precoz de potenciales fallos del marcapasos o del desfibrilador”.


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Supervisor. “El desfibrilador supervisa en todo momento el ritmo cardíaco y en caso de producirse alguna alteración la detecta y actúa según el modo programado, realizando estímulos o choques eléctricos que revierten el corazón a su ritmo normal”, apunta el doctor Josep Brugada, director del Institut Clínic de Tòrax del Hospital Clinic de Barcelona.