Un plan de alimentación cardiosaludable

Controlar el alcohol, cambiar la sal por las especias o comer más frutas y verduras son algunas de las pautas que ayudan a reducir el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón.

Tres de los factores de riesgo cardiovascular -la obesidad, el colesterol y la hipertensión- pueden reducirse adoptando unos nuevos hábitos a la hora de alimentarse, según informa Fundación Española del Corazón. De este modo se puede llegar a reducir el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón.

La American Heart Association ha establecido una serie de pautas que conforman esas nuevas costumbres alimentarias "cardiosaludables":

  • Incluir numerosas frutas y verduras en la dieta diaria.
  • Tomar cereales, especialmente integrales.
  • Elegir productos libres de grasa: aves sin piel ni grasa, carnes magras, pescados.
  • Tomar, preferentemente, aceite de oliva virgen.
  • Buscar un equilibrio entre el número de calorías que ingiere cada día con la cantidad que utiliza en la actividad diaria. Hay que tener en cuenta el tipo de trabajo y estilo de vida; si es sedentario quema menos calorías.
  • Limitar el número de comidas con alimento cero y altas en calorías: bebidas gaseosas, golosinas.
  • Reducir el consumo de productos con grasas hidrogenadas (están muy presentes en alimentos precocinados e industriales).
  • Moderar la ingesta de sal. Para potenciar el sabor utilice especias.
  • Controlar el número de bebidas alcohólicas.


Recuerde:

Factores de riesgo. La obesidad, el colesterol y la hipertensión pueden reducirse adoptando unos nuevos hábitos a la hora de alimentarse.

Consejos. Comer más verduras, frutas y cereales; elegir productos libre de grasa y limitar los que contengan muchas calorías; evitar el alcohol; buscar un equilibrio entre lo que se consume y lo que se gasta.