Una dieta adecuada para los enfermos de hipertensión

28-II-08. Los expertos recomiendan especialmente bajar el consumo de sal, ya que produce retención de líquidos y aumenta la tensión.

Si su médico ha comprobado que tiene hipertensión no debe considerarlo en modo alguno una dolencia leve, advierten desde la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid. Siga al pie de la letra los consejos de su médico y, sobre todo, modifique sus hábitos de vida. Es probable que su médico confíe en que realizará esos cambios a la hora de medicarse, por lo que debe considerar medicación, dieta y ejercicio como los tres pilares del tratamiento prescrito y las tres igual de importantes. Hay que tener en cuenta, además, que las dos últimas ayudarán a prevenir la hipertensión en otras personas de su familia.

Por lo que se refiere a la dieta, los especialistas recomendarán que bajar el consumo de sal; la sal produce retención de líquidos y aumenta la tensión. Además de ser sensato al cocinar y en la mesa, hay que tener en cuenta que hay alimentos que poseen sal antes de cocinarlos, como las carnes preparadas con adobos o ahumadas, los pescados ahumados y secos, los moluscos, la charcutería, los quesos curados, las aceitunas y salazones, las conservas, las sopas de sobre o el pan y los biscotes con sal. Se puede preguntar al médico cuáles se debe suprimir de la dieta y cuáles se pueden consumir con moderación. Se debe reducir también el consumo de alcohol y de café, dejar de fumar y moderar el consumo de grasas animales; aumentar el consumo de verduras, legumbres, frutas y pescados y utilizar aceite de oliva con moderación.

Su médico le ayudará a planear una dieta saludable y apetecible que, además, le ayudará a bajar de peso. El ejercicio es el segundo pilar del tratamiento. No se trata de entrenarse para los juegos olímpicos, sino de encontrar una actividad física que guste, adecuado a su situación y en el que hay que ser constante. Media hora de ejercicio suave dos o tres veces por semana suele ser suficiente. Recomendable hablar con el médico de cual puede ser el ejercicio a realizar. En cuanto a la medicación, es siempre individualizado. Su médico ha valorado todos los factores que afectan a su salud antes de recetárselo, por lo que nunca debe cambiarlo sin consultarlo con él, o peor, decidir por su cuenta cuál le viene bien o detenerlo porque uno considere que ya está mejor.


Lo más destacado

Recuerde. Además de bajar el consumo de sal, se debe reducir también la ingesta de alcohol y de café, dejar de fumar y moderar el consumo de grasas animales; aumentar el consumo de verduras, legumbres, frutas y pescados y utilizar aceite de oliva con moderación.