La salud del corazón no se va de vacaciones

25-VII-07. Una correcta hidratación y alimentación, protección contra el calor y cumplimiento de los tratamientos, fundamentales para la seguridad de este músculo en verano

A pesar de que tradicionalmente las enfermedades cardiovasculares se han relacionado con el frío y el invierno, “las altas temperaturas también pueden resultar peligrosas para los pacientes con patologías cardiovasculares”, tal y como afirma la doctora Carmen de Pablo, presidenta de la Sección de Cardiología Preventiva y Rehabilitación Cardíaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), quien alerta que en los meses de verano, cuando persisten las altas temperaturas durante varios días, los pacientes con patología cardiovascular pueden sufrir descompensaciones en su enfermedad.

El principal motivo de la descompensación como consecuencia del calor “radica en las alteraciones de la termorregulación corporal, ya que el organismo pierde calor mediante el sudor y la vasodilatación de los vasos sanguíneos periféricos”, señala la doctora De Pablo. La vasodilatación excesiva puede producir un descenso de la tensión arterial con episodios de mareos e incluso de síncopes —pérdida transitoria de la conciencia—. “Los cardiópatas tienen más probabilidades, como consecuencia de su enfermedad y de la medicación, de sufrir un descenso de la tensión arterial”, matiza. Por todo ello, los pacientes con patología cardiovascular deben extremar las medidas preventivas durante los meses de varano, donde las temperaturas alcanzan cifras máximas.

Hidratación

Por otra parte, los expertos recomiendan hacer especial hincapié en “la hidratación, bebiendo líquido en abundancia; también es recomendable ingerir alimentos con alto contenido en agua, como frutas y verduras”, señala la doctora Nieves Tarín, editora asociada de la revista Corazón y Salud y miembro de la Fundación Española del Corazón. “El líquido más sano y beneficioso para la salud cardiovascular es el agua con bajo contenido en sodio —apunta la doctora Tarín— así como los zumos de frutas y las bebidas isotónicas tras la práctica de deporte. Sin embargo, los refrescos con gas y la bebidas alcohólicas deben ser evitadas por los pacientes con cardiopatías”.




Lo más destacado

Agua para el corazón. Una hidratación correcta es fundamental para mantener una buena salud cardiovascular durante la época estival. El líquido más sano es el agua, así como los zumos de frutas. Para las prácticas deportivas, las bebidas isotónicas.

Atención al calor. Las elevadas temperaturas, la exposición al sol y el exceso de calor pueden producir un descenso de la tensión arterial con episodios de mareo e incluso pérdidas de conocimiento. Una hidratación y alimentación inadecuadas pueden producir en los pacientes con insuficiencia cardiaca una descompensación de su enfermedad.