Las enfermedades cardiovasculares afectan más a las mujeres que a los hombres

07-III-08. De 1980 a 1999, las defunciones causadas por enfermedad isquémica del corazón aumentó en un 142% en hombres y en un 190% en mujeres.

En la actualidad, las españolas no están suficientemente concienciadas respecto a la gravedad y magnitud de estas patologías y suelen preocuparse más por el cáncer de mama o enfermedades ginecológicas dejando de lado estas dolencias. Sin embargo, el porcentaje de mujeres que mueren a causa de ECV aumenta en mayor grado que el porcentaje de muertes de varones. Así lo demuestra una encuesta de morbilidad hospitalaria realizada en el 2003 por el INE, en la que se pone de manifiesto que de 1980 a 1999, las defunciones causadas por enfermedad isquémica del corazón (infarto de miocardio y angina de pecho), aumentó en un 142% en hombres y en un 190% en mujeres.

En el 2006, murieron en España 120.690 personas por alguna de estas patologías. El 46% fueron hombres y el 54% fueron mujeres. Ese mismo año, en Cataluña, 9.486 mujeres perdieron la vida por una ECV, lo que representa el 34% del total de la población femenina que murió en la comunidad. Estas cifras hacen evidente el alto porcentaje de mujeres que mueren a causa de patologías cardiovasculares, por esta razón, desde CardioAlert, se ha desarrollado CardioMujer, un programa de sensibilización y concienciación especialmente dirigido a la población femenina, gracias al cual las tarraconenses podrán recibir información sobre la importancia que tiene prevenir las ECV y consejos sobre cómo adquirir conductas que les sean beneficiosas para su salud cardiovascular.

Dentro de los distintos tipos de enfermedades cardiovasculares, las más comunes en mujeres fueron durante el 2005 las cerebrovasculares, ocasionando uno de cada tres fallecimientos por ECV, mientras que el infarto agudo de miocardio representó un 18,6% del total. Históricamente el infarto se ha relacionado más con una afección vinculada a los hombres de ahí que se tienda a pensar que las ECV son patologías más comunes entre los varones. Esta tendencia también se ve reflejada en la infrarrepresentación de las mujeres en la investigación cardiovascular, ya que suponen menos de un 30% de los participantes en estudios cardiológicos. A raíz de este dato, se desprende que lógicamente los datos y conclusiones publicados se centran básicamente en el hombre, cuando en realidad se dan en este tipo de enfermedades muchas variantes por sexo tanto en los factores de riesgo como en la presentación de los síntomas de la patología, la evolución y el tratamiento.

Diagnóstico

La dificultad del diagnóstico de las ECV en las mujeres se basa en que pueden presentar síntomas atípicos y diferentes a los del varón (náuseas, dolor de espalda, malestar abdominal, ardor en la zona torácica o fatiga) y una aparición más tardía de éstos respecto a los hombres, por lo que el riesgo de sufrir un episodio cardiovascular grave aumenta. A esto hay que añadir que el riesgo aumenta aún más con la llegada de la menopausia ya que, al privar a la mujer de los estrógenos, la deja más indefensa frente a las ECV. La identificación de los síntomas y el traslado hospitalario también es más lento en el caso de las mujeres que en el de los hombres, ya que además de que se tiende a relacionar menos estas patologías con el sexo femenino, los síntomas no son tan claros y conocidos como en el caso de los hombres.


Lo más destacado

Datos. Dentro de los distintos tipos de enfermedades cardiovasculares, las más comunes en mujeres fueron durante el 2005 las cerebrovasculares, ocasionando uno de cada tres fallecimientos por ECV, mientras que el infarto agudo de miocardio representó un 18,6% del total. Históricamente el infarto se ha relacionado más con una afección vinculada a los hombres de ahí que se tienda a pensar que las ECV son patologías más comunes entre los varones.