La lucha contra la celulitis es posible

2-IV-08. Es necesario un tratamiento adecuado y continuado para acabar con la “piel de naranja”

La celulitis es una sobrecarga de grasa localizada, acompañada de un problema vascular, con retención de agua y una desorganización del tejido fibroso. Esta situación es incapaz de resolverse por sí misma, siendo necesario un tratamiento adecuado y eficaz de forma continuada, advierten desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Afecta casi exclusivamente a las mujeres, y lo más probable es que la celulitis tenga un origen metabólico en el que estén implicados desequilibrios hormonales, circulatorios, dietas incorrectas, estrés, estreñimiento crónico, alteraciones hepáticas, sedentarismo, malas posturas e incluso factores hereditarios.

Según la localización distinguimos entre celulitis generalizada y localizada. La generalizada afecta a mujeres obesas, comienza de forma prematura y en la pubertad se acentúa más en los miembros inferiores, acompañada ya de trastornos circulatorios. Con el tiempo se va agravando en las distintas etapas de la vida de la mujer. En segundo lugar está la celulitis localizada: facial, nuca, tronco, abdomen, o miembros superiores e inferiores. Con más frecuencia, el proceso celulítico invade la pared superior de los muslos, las caderas y los glúteos, dando lugar a la deformación conocida como pantalón de montar.

Con el tratamiento personalizado, existen unas recomendaciones que mejoran las celulitis, y que también tienen carácter preventivo:

  • - La exfoliación para eliminar células muertas y la hidratación preparan la piel para el tratamiento anticelulítico.
  • - Utilizar adecuadamente el anticelulítico. En general, hay que realizar una aplicación diaria durante un mes y repetir 3 ó 4 veces al año.
  • - Realizar masajes como tratamiento coadyuvante, adecuado a cada zona de aplicación.
  • - Mantener una adecuada higiene en el vestir:
    • no utilizar ropas ajustadas
    • no utilizar zapatos con tacones demasiado altos
  • - Evitar la mala oxigenación
  • - Evitar el exceso de calor
  • - Evitar el sedentarismo, realizando un mínimo de actividad física moderada y continuada
  • - Evitar el estreñimiento con una alimentación rica en fibras
  • - Evitar el estrés
  • - Su presión abusiva de los hábitos tóxicos: tabaco, café y alcohol
  • - Realizar una alimentación correcta y equilibrada
  • - Suprimir o al menos reducir las grasas
  • - Beber agua abundante, de litro y medio a dos litros al día
  • - Controlar los hidratos de carbono
  • - Disminuir la cantidad de sal ingerida


De interés

Recuerde. El tratamiento localizado y constante de la celulitis es complementario a una dieta saludable y a la realización de ejercicio físico.

Tipos. Según la localización distinguimos entre celulitis generalizada y localizada.
- La generalizada afecta a mujeres obesas, comienza de forma prematura y en la pubertad se acentúa más en los miembros inferiores, acompañada ya de trastornos circulatorios. Con el tiempo se va agravando en las distintas etapas de la vida de la mujer.
- En segundo lugar está la celulitis localizada: facial, nuca, tronco, abdomen, o miembros superiores e inferiores. Con más frecuencia, el proceso celulítico invade la pared superior de los muslos, las caderas y los glúteos, dando lugar a la deformación conocida como pantalón de montar.