Cómo hacer frente a la dermatitis atópica

22-II-08. La incidencia de esta patología ha aumentado en un 13% en los últimos años, sobre todo en zonas urbanas con alto nivel de desarrollo.

La dermatitis atópica es una inflamación crónica de la piel, que suele provocar intenso picor, y que generalmente se asocia a antecedentes familiares o personales de enfermedades alérgicas, tales como rinitis alérgica o asma. La incidencia de esta patología ha aumentado en un 13% en los últimos años, sobre todo en zonas urbanas con alto nivel de desarrollo, informan desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.

Se trata de una enfermedad recurrente, cuyas manifestaciones se presentan en forma de episodios agudos, de duración e intensidad variables, alternados con períodos asintomáticos prolongados. En los episodios agudos, existe picor, enrojecimiento, engrosamiento de la piel con formación de placas y exudación. Puede complicarse con infecciones bacterianas, víricas, sobre todo de tipo herpes, o por hongos. Suele comenzar antes de los 5 años de edad y el curso es impredecible, aunque se estima que en torno al 40% de los casos, no presentan lesiones al llegar a la adolescencia. Uno de cada 5 niños españoles presenta dermatitis atópica, y algunos especialistas creen que el desarrollo de la enfermedad podría estar relacionado con el aumento de la higiene corporal, que hace que el sistema inmunológico del niño se desarrolle menos. Tiene con frecuencia un ritmo estacional y mejora durante los meses de verano.

Recomendaciones

La causa de la dermatitis atópica es multifactorial y, aunque se sabe que la base es inmunológica, se cree que también tiene un componente genético. Pertenece a una categoría de enfermedades conocidas como “atopías”, entre las que se incluyen otras como el asma y la rinitis alérgica. La atopía es una predisposición hereditaria a producir una respuesta defensiva exagerada ante determinadas sustancias ambientales. Algunos consejos útiles para mejorar los síntomas de la dermatitis atópica:

  • Evitar la exposición directa al sol.
  • Procurar que la ropa que esté en contacto con la piel sea de algodón y no de lana.
  • Lavar la ropa con un detergente suave, evitando lejías y aclarando abundantemente.
  • Cambiar a menudo los pañales del niño.
  • Adoptar medidas higiénicas dentro del hogar para eliminar aquellos factores desencadenantes (ácaros, polvo, etc.).
  • Evitar temperaturas extremas o cambios bruscos de temperatura que pueden empeorar el cuadro.
  • No utilizar jabones agresivos, perfumados y alcalinos. Es preferible la ducha al baño y con agua templada.
  • Evitar situaciones de estrés.
  • Mantener la piel bien hidratada con productos adecuados.


Consejos

Causas. La causa de la dermatitis atópica es multifactorial y, aunque se sabe que la base es inmunológica, se cree que también tiene un componente genético. Pertenece a una categoría de enfermedades conocidas como “atopías”, entre las que se incluyen otras como el asma y la rinitis alérgica. La atopía es una predisposición hereditaria a producir una respuesta defensiva exagerada ante determinadas sustancias ambientales.