Mantén una buena hidratación para superar la gastroenteritis

03-III-08. Los expertos recomiendan tomar suero y advierten de que refrescos y bebidas isotónicas no cubren igual de bien las necesidades de tu cuerpo

La gastroenteritis es la inflamación del estómago y del intestino, generalmente de corta duración, producida por causas muy distintas; las más frecuentes, por alimentos o por bacterias. Los síntomas son conocidos: diarrea o/y vómitos, más o menos intensos, dolor de estómago, retortijones, malestar general durante unos días y, en ocasiones, algo de fiebre. Acude a tu médico si los vómitos o la diarrea son muy intensos, la fiebre es alta, hay sangre o partículas oscuras en el vómito o en las deposiciones, los dolores abdominales o de cabeza son fuertes o si un niño es menor de tres meses y ha vomitado más de dos tomas.
 
En la mayoría de los casos los episodios de gastroenteritis no duran más de tres días y no suelen presentar complicaciones; recuerda que no debes tomar ningún tipo de medicamento a no ser que tu médico te lo indique expresamente. Sin embargo es extremadamente importante, especialmente en el caso de los niños y de los ancianos, que se mantenga un adecuado nivel de hidratación, aportando agua y electrolitos, necesarios tanto si el síntoma son vómitos como si hablamos de diarrea, advierten de la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid.
 
En la farmacia encontrarás suero hiposódico, bien en sobres que tendrás que diluir siguiendo las instrucciones del fabricante o bien en tetra-briks. Al principio será difícil que el líquido se acepte, por lo que es bueno comenzar con cantidades pequeñas, una cucharada sopera cada diez minutos, para ir aumentando la dosis a medida que el estómago se serena. Ten en cuenta que otras bebidas, como los preparados para deportistas, no contienen los elementos que precisa una persona enferma y, en ocasiones, algunos de sus componentes pueden causar una mayor irritación del aparato digestivo. Si hablamos de diarrea, además de asegurar la hidratación, y siempre que el enfermo lo tolere, podemos recurrir a una dieta astringente con dosis pequeñas de patata, zanahoria, arroz, pollo, pescado, plátano o yogur, que ayudará a disminuir el número de deposiciones. Si lo que se producen son vómitos, y también poco a poco, recurre a alimentos que no irriten el estómago y no dejes de administrar el suero hasta que pase la gastroenteritis.

Especial cuidado con los niños

Ten especial cuidado con los niños, sobre todo con los bebés menores de seis meses, y asegúrate de que mantienen la hidratación, bien con un mayor número de tomas aunque sean más cortas si le estás dando el pecho o con los biberones. Consulta siempre con tu pediatra cual es la mejor pauta en estos casos. No mediques nunca al niño, salvo que así lo diga tu médico y busca atención médica inmediata si el niño llora sin lágrimas, tiene los ojos hundidos y no moja los pañales.
 
Si la persona afectada es anciana deberás vigilar también de cerca posibles síntomas de deshidratación, como confusión, inapetencia, desorientación o una ligera fiebre. Ten en cuenta que las personas mayores tienden a beber menos agua y que debes ser insistente para que beban una cantidad adecuada de suero y, posteriormente, de líquidos.
Pasados unos días, la gastroenteritis habrá desaparecido, pero ten en cuenta que puede haber sido causada por bacterias o virus y, por lo tanto, puede ser contagiosa, por lo que es fundamental que mantengas una higiene cuidadosa: lávate bien las manos y no compartas vasos, platos o cubiertos.
 

De interés

Sueros. En la farmacia encontrarás suero hiposódico, bien en sobres que tendrás que diluir siguiendo las instrucciones del fabricante o bien en tetra-briks. Al principio será difícil que el líquido se acepte, por lo que es bueno comenzar con cantidades pequeñas, una cucharada sopera cada diez minutos, para ir aumentando la dosis a medida que el estómago se serena. Ten en cuenta que otras bebidas, como los preparados para deportistas, no contienen los elementos que precisa una persona enferma y, en ocasiones, algunos de sus componentes pueden causar una mayor irritación del aparato digestivo.