¿Cómo superar un desastre?

Miedo, lloreras repentinas, depresión. son sólo algunos de los síntomas que pueden aparecer tras una vivencia dura o un acontecimiento traumático.

El efecto emocional producido después de un desastre puede afectar a todo tipo de personas: víctimas, familiares, amigos, grupos de rescate, proveedores de ayuda urgente médica y mental, testigos del evento, voluntarios, miembros de la prensa, miembros de la comunidad, del país y del mundo. Los que presenciaron el evento, o han perdido seres queridos, experimentarán reacciones fuertes y las personas que vieron o que escucharon acerca de los ataques en la televisión pueden sentirse muy irritados.

Algunas reacciones frecuentes presencia de eventos traumáticos son sentirse temeroso, triste, horrorizado, impotente, enojado, abrumado, confundido, distraído, emocionalmente entumecido o desorientado, según informa el Ministerio de Sanidad.

Los afectados pueden padecer también pesadillas o pensamientos depresivos e imágenes fotográficas que vienen a la mente. Los más jóvenes pueden reaccionar irritándose o mostrándose distraídos o fuera de sí. Con la ayuda de familiares y amigos, la mayoría de las personas gradualmente se mejoran al paso del tiempo.

Recomendaciones

Estas son algunas recomendaciones para enfrentarse a un desastre:

  • Pasar más tiempo con otras personas. El afrontar momentos estresantes es más fácil cuando la gente se ayuda mutuamente.
  • Hablar acerca de cómo se siente uno. Hay que estar dispuesto a escuchar a otros que necesitan hablar de cómo se sienten.
  • Recuperar en la mayor brevedad posible la rutina diaria. Las viejas costumbres pueden ser muy confortantes.
  • Llorar. Para poder sentirse bien al cabo del tiempo hay que dejar aflorar los sentimientos, en vez de reprimirlos u ocultarlos.
  • Apoyarse en la familia, amigos, entidad religiosa o cualquier recurso comunitario.
  • Fijarse objetivos pequeños para afrontar problemas grandes. Hacer las cosas de una en una, en vez de tratar de hacer todo en un momento.
  • No descuidar la alimentación, dormir lo suficiente y descansar.
  • Buscar algo positivo para hacer. Por ejemplo, donar sangre o dinero para ayudar a las víctimas del desastre.


Consejos

Hablar. Es muy importante rodearse de seres queridos y hablar sobre el triste acontecimiento.

Profesionales. Cuando la sensación de tristeza, el miedo o las pesadillas persisten hay que buscar ayuda profesional.