Mantén tus manos y pies de punta en blanco

Al igual que ocurre con la piel y el cabello, las uñas necesitan humedad y acondicionamiento. Las grandes olvidadas de las rutinas de belleza, pues rara vez pasan factura, las manos y los pies también merecen atención.

Su cuidado atañe tanto a las mujeres como a los hombres, ya que las manos y los pies son indicadores implacables del esmero y pulcritud de la persona en cuanto a su arreglo personal; y es que se puede estar vestido a la última moda, llevar un peinado impecable y un perfume arrebatador, pero tener las manos y los pies hechos un desastre, lo que resulta tan imperdonable como llevar los zapatos sucios o las medias rotas.

Unas manos y pies que destaquen por su pulcra apariencia no son lujo exclusivo de quienes disponen del día entero para hacerse una manicura y una pedicura.

Para hacer esta tarea fácil y placentera existen centros especializados en tratamientos para manos y pies que atienden a la clientela por previa cita y ofrecen una amplia gama de tratamientos para cada necesidad.

El procedimiento básico, implica limar las uñas, eliminar durezas en torno a los dedos, reducir el exceso de cutícula, pulir las uñas, colocar una base y, finalmente, el esmalte del color deseado (en el caso de las mujeres). En cuanto a la pedicura, adicionalmente se liman las callosidades y durezas de la piel.

Ahora bien, ganar unas uñas fuertes no exige mayor complicación, pues el simple hecho de mantenerlas pintadas o con algún esmalte transparente -si no se desea color-, ayuda en gran medida al crecimiento y al mantenimiento de las mismas. Claro que para aquellas uñas problemáticas que se escaman o abren en las puntas, se ofrece una gran variedad de productos que se aplican antes del esmalte, ricos en colágeno, nailon y vitaminas para proporcionar fortaleza y elasticidad.

Es vital establecer el hábito de hidratar la piel de manos y uñas varias veces al día, sin olvidar que a los pies también se debe aplicar cremas, aunque sea una vez al día.



Recuerda

Limar las uñas, eliminar durezas en torno a los dedos, reducir el exceso de cutícula, pulir las uñas, colocar una base y, finalmente, el esmalte del color deseado es el procedimiento básico.

Unas manos y pies que destaquen por su pulcra apariencia no son lujo exclusivo de quienes disponen del día entero para hacerse una manicura y una pedicura.