Atención a la fecha de caducidad de los cosméticos

20-XII-07. El etiquetado de este tipo de productos tiene que estar en la lengua oficial del país en el que se adquiera y debe de figurar su composición.

Los cosméticos son productos destinados a estar en contacto con partes superficiales del cuerpo humano o con dientes y mucosas bucales para limpiarlos, perfumarlos y modificar su aspecto. Son cosméticos los maquillajes, desodorantes, cremas, perfumes, tintes y jabones, entre otros. Entre los productos denominados de higiene personal están los dentífricos, las tintas para tatuaje y los maquillajes permanentes, según informa la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid en una nota de prensa.

La regulación de este tipo de productos viene dada desde la Unión Europea. España ha transpuesto las distintas directivas que recogen normas de seguridad y de comercialización de los cosméticos. Es importante, entre otras cosas, que el etiquetado refleje unos datos básicos, como la composición del producto. Las directivas comunitarias definen las sustancias que no pueden entrar en su composición y aquellas que sólo pueden aparecer dentro de unos límites y condiciones. Del mismo modo también se han definido unas listas con los colorantes, conservantes y filtros ultravioleta que pueden entrar en la composición de un cosmético.

La etiqueta deberá llevar la lista de ingredientes, por orden decreciente, precedida de la palabra "ingredientes". Los compuestos que añaden perfume o aroma al producto se mencionarán únicamente con la palabra "fragancia" o "aroma", salvo si constituyen una causa importante de reacciones alérgicas entre los consumidores sensibles a las fragancias. Es importante que compruebes esta lista si sabes que tienes una especial sensibilidad o alergia a algún compuesto antes de aplicártelo.

Símbolos especiales

Además, los recipientes o envases de este tipo de productos deben llevar consignados, en caracteres indelebles, fácilmente legibles y visibles el nombre o la razón social y la dirección o la sede social del fabricante o del responsable de la comercialización del producto cosmético, establecido dentro de la Comunidad; el contenido nominal en el momento del acondicionamiento del producto indicado en peso o en volumen; la fecha de caducidad anunciada por la mención "Utilícese preferentemente antes de fin de..." para los productos que caduquen antes de treinta meses. El período de utilización de los productos cosméticos sin que causen daño al consumidor tras la apertura para los productos que caduquen después de treinta meses. Esta información se indica mediante un símbolo especial que representa un tarro de crema abierto. También tienen que figurar en el etiquetado las precauciones especiales de empleo, el número de lote de fabricación o la referencia mediante la que se pueda identificar la fabricación y la función del producto.

Como información añadida en el etiquetado del cosmético la empresa podrá consignar un teléfono de atención al consumidor, una página web y/o una dirección de correo electrónico o cualquier otro dato donde los consumidores pueden dirigirse para obtener información sobre efectos no deseados para la salud humana provocados por el producto cosmético como consecuencia de su utilización. La publicidad de estos productos debe ser veraz y no atribuirles características, propiedades o acciones que no posean, como propiedades curativas, afirmaciones falsas o que induzcan a error. Las imágenes o alusiones no pueden dar lugar a confusión con alimentos o medicamentos.



Lo más destacado

Protección para los animales. Desde el 11 de septiembre de 2004 se viene aplicando la prohibición de experimentar en animales con productos cosméticos acabados, mientras que la prohibición de experimentar con ingredientes o combinaciones de ingredientes se aplicará progresivamente en cuanto se validen y adopten métodos alternativos. La fecha límite es el 11 de marzo de 2009 y los plazos tanto para la prohibición de experimentar como de comercializar se aplicarán con independencia de que existan alternativas de experimentación que no utilicen animales.