La salud bucal

21-XII-07. Las dolencias bucodentales se ven favorecidas por las dietas malsanas, el tabaquismo y el consumo nocivo de alcohol, además de por una higiene deficiente.

La salud bucodental puede definirse como la ausencia de dolor orofacial crónico, cáncer de boca o garganta, llagas bucales, defectos congénitos como labio leporino o paladar hendido, enfermedades periodontales (de las encías), caries dental y pérdida de dientes, y otras enfermedades y trastornos que afectan a la boca y la cavidad bucal, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las dolencias bucodentales comparten factores de riesgo con las cuatro enfermedades crónicas más importantes -enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes- pues se ven favorecidas por las dietas malsanas, el tabaquismo y el consumo nocivo de alcohol. Otro factor de riesgo es una higiene bucodental deficiente.

Es posible reducir simultáneamente la carga de enfermedades bucodentales y la de otras enfermedades crónicas si se abordan los factores de riesgo comunes, como el consumo de tabaco y las dietas malsanas:

  • La reducción de la ingesta de azúcares y una alimentación bien equilibrada previenen la caries dental y la pérdida prematura de dientes.
  • Dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol disminuyen el riesgo de cánceres de la cavidad bucal, periodontopatías y pérdida de dientes.
  • El consumo de frutas y verduras protege contra el cáncer de la cavidad bucal.
  • El uso de equipos eficaces de protección en la práctica de deportes y el uso de vehículos automóviles reduce las lesiones faciales.
  • Las caries dentales pueden prevenirse manteniendo de forma constante una baja concentración de fluoruro en la cavidad bucal. Ello puede conseguirse mediante la fluoración del agua de bebida, la sal, la leche, los colutorios o la pasta dentífrica, o bien mediante la aplicación de fluoruros por profesionales. La exposición a largo plazo a niveles óptimos de fluoruros reduce el número de caries tanto en los niños como en los adultos.


Lo más destacado

Dietas para todo. Existen distintos tipos de dietas terapéuticas que se adaptan a las necesidades de cada paciente. Entre ellas se encuentran las dietas controladas en energía; las dietas controladas en glúcidos, en las que se eliminan los carbohidratos de absorción rápida; las dietas controladas en proteínas; las dietas controladas en lípidos; las dietas modificadas en sodio; y las dietas controladas en potasio, explican desde la SEME.