Colirios y lentes de contacto ¿son compatibles?

06-II-08. El colirio puede actuar sobre la cosmética de la lente, disminuyendo su tolerancia o incrementando sus efectos indeseables sobre la superficie ocular

La relación que existe entre la utilización de lentes de contacto y la administración de colirios es controvertida. Por una parte, la lente puede modificar los parámetros de biodisponibilidad, y por tanto la eficacia y/o toxicidad del fármaco administrado en forma de colirio. Por otra parte, el colirio puede actuar sobre la cosmética de la lente, disminuyendo su tolerancia o incrementando sus efectos indeseables sobre la superficie ocular, advierten desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.

El uso de lentes más rígidas parece dar menos problemas en este sentido. Si la lente es vieja, los restos proteicos y mucosos adheridos a ella pueden favorecer que se acumule el fármaco administrado. Las lentes blandas tienen mayor tendencia a absorber sustancias solubles en agua y modificar su estructura, pudiendo alterar la superficie del ojo. La cantidad de fármaco en la lente depende de la concentración del mismo, del tiempo de exposición y del grosor de la lente, entre otros factores. En estos casos, la lente actúa como un reservorio del fármaco, que se liberaría más lentamente, modificándose su efecto terapéutico e incrementándose el riesgo de toxicidad. Sin embargo, este efecto puede tener su utilidad terapéutica, y se aprovecha en el caso de algunos antibióticos, antiinflamatorios y lubricantes, para prolongar su tiempo de acción; son las denominadas lentes terapéuticas.

Otro efecto a considerar en el empleo de colirios en usuarios de lentes de contacto, es que se pueden favorecer las reacciones de hipersensibilidad al fármaco. Esto se ha observado en el caso de algunos antihistamínicos. Por su parte, la lente puede ver modificado su color o grado de transparencia con la administración de algunos colirios. Además, algunos medicamentos presentan una hipertonicidad que induce a una sequedad relativa de la lente, dando lugar a molestias transitorias. Esta sequedad también puede estar ocasionada por colirios que induzcan hiposecreción lagrimal.



Lo más destacado

Colirios. Son aquellas formulaciones líquidas estériles, destinadas a ser instiladas en la mucosa ocular con fines diagnósticos o terapéuticos. Generalmente son medicamentos con actividad antiinfecciosa o antiinflamatoria, pero también son utilizados en el tratamiento de enfermedades como el glaucoma. Asimismo, se formulan como colirios los preparados oftálmicos con actividad lubricante y los conocidos como lágrimas artificiales para la sequedad ocular. Por su parte, los baños oftálmicos son disoluciones acuosas estériles destinadas a lavar o bañar el ojo, o impregnar los vendajes que se apliquen sobre él.