Las nuevas técnicas diagnósticas permiten detectar patologías oculares antes de que se produzcan los defectos visuales

03-X-07. El glaucoma afecta a 2 millones de personas en nuestro país, de las que el 50% está sin diagnosticar. En muchos casos esta enfermedad progresa hasta la ceguera absoluta.

"El glaucoma y la degeneración macular asociada a la edad son las dos causas más frecuentes de ceguera en el mundo occidental", afirma el doctor Francisco Honrubia, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Miguel Servet de Zaragoza y moderador del simposio “Highlights en Glaucoma y Retina”. Uno de los temas abordados en este encuentro, organizado con la colaboración de la compañía biomédica Pfizer, fue  el de las celebró la semana pasada, en el marco del 83º Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología.

La primera parte del simposio se centró en los nuevos métodos diagnósticos del glaucoma, la práctica clínica en el uso de la terapia combinada y las nuevas líneas de investigación que se están llevando a cabo en estos momentos. Uno de los ponentes, el doctor Goñi Foncillas, oftalmólogo del Barcelona Glaucoma Center, asegura que "las nuevas tendencias diagnósticas permiten detectar esta patología antes de que se produzcan los defectos visuales. Esto es fundamental porque lo importante en el glaucoma es llegar a tiempo, conseguir reducir la presión intraocular y evitar así un daño irreparable".

El glaucoma se desarrolla sin síntomas y, cuando se detecta, con frecuencia es demasiado tarde, porque una vez que el nervio óptico se ha dañado, el defecto visual es irreversible. Es muy importante iniciar el tratamiento en cuanto se detecte la enfermedad y que el paciente comprenda la importancia de cumplirlo estrictamente para evitar que el glaucoma progrese; por lo que cuanto más cómodo y mejor tolerado sea el tratamiento, más se facilitará el cumplimiento del mismo. En este sentido, “una vez realizado el diagnóstico y, puesto que con frecuencia se trata de un tratamiento crónico, es muy importante que los especialistas conozcan las innovaciones terapéuticas y que hagan una correcta selección del fármaco de tal forma que se adecue a las características de cada paciente", explica el doctor Urcelay, especialista de oftalmología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, que también interviene en la sesión. 

Esta patología afecta por igual a ambos sexos y su prevalencia es de alrededor de un 2% en la población general, de un 3% en los mayores de 50 años y de más del 5% en mayores de 70 años. Aún así, más del 50% de las personas que tienen glaucoma están sin diagnosticar debido a la ausencia inicial de síntomas y, por lo tanto, no reciben el tratamiento adecuado con las consecuencias que ello conlleva.

Las dos caras del tratamiento de la DMAE

En la segunda parte de la charla se abordaron los progresos e investigaciones en el campo de la retina. Una de las enfermedades más frecuentes en esta área es la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), una enfermedad degenerativa, que en su forma húmeda se produce por el crecimiento anormal de los vasos sanguíneos afectando a la parte central de la retina, la mácula. Uno de los factores implicados en el desarrollo de esta enfermedad es el VEGF (Factor de Crecimiento del Endotelio Vascular, en sus siglas en inglés). "Los fármacos que se utilizan para tratar esta enfermedad y que se aplican directamente en el ojo, pasan a la circulación sanguínea. Dado que el VEGF tiene acciones importantes en el funcionamiento del sistema vascular, su bloqueo fuera de la zona que deseamos tratar puede ocasionar efectos adversos” explica el doctor Tuñón, especialista de cardiología de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid.

"Sin embargo, -aclara Tuñón- no todos los fármacos existentes actúan de modo similar. Por ejemplo, pegaptanib se limita a bloquear la isoforma 165 de VEGF, sin afectar al resto, como la 121, que tiene efectos beneficiosos. Por tanto la seguridad cardiovascular no tiene que ser obligatoriamente la misma con todos los fármacos. En este sentido, el estudio VISION muestra que el tratamiento con pegaptanib no incrementa la incidencia de eventos cardiovasculares y es, por tanto, una opción segura en el manejo de la DMAE".



Lo más destacado

DMAE. La degeneración macular asociada a la edad es una enfermedad que afecta a la retina. Se estima que el 3,7% de la población de edad superior a 65 años puede sufrir esta patología.