Los enfermos con enfisema presentan un riesgo entre 3 y 4 veces mayor de contraer cáncer de pulmón, según un estudio

04-II-08. Este trabajo permite delimitar mejor el grupo de riesgo para el que resultaría aconsejable practicar pruebas periódicas para la detección precoz

Los pacientes con enfisema pulmonar presentan un riesgo entre tres y cuatro veces superior de padecer cáncer de pulmón que el resto de la población. Así se pone de manifiesto en un estudio realizado por facultativos de la Clínica Universitaria de Navarra y del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra. La investigación ha sido publicada recientemente en la revista oficial de la Sociedad Americana de Neumología “Chest”. El trabajo se ha basado en una muestra de 1.400 pacientes del centro médico a los que se les había practicado técnicas diagnósticas de imagen para corroborar o descartar diversas afecciones pulmonares. El autor principal del artículo es el doctor Juan Pablo de Torres, neumólogo de la Clínica Universitaria.

De la investigación efectuada entre las más de mil historias clínicas se demuestra la estrecha relación existente entre enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y cáncer de pulmón. Esta conclusión permite delimitar mejor el grupo de riesgo para el que resultaría aconsejable practicar un screening (programa de pruebas exploratorias periódicas para detección precoz) de cáncer pulmón. De este modo, la población a la que debería ir dirigido un seguimiento médico más frecuente serían aquellas personas fumadoras mayores de 40 años diagnosticadas de alguna de las patologías que engloba la denominación EPOC (ya sea la obstrucción de la vía aérea y/o el enfisema pulmonar).

Alto coste

El origen del trabajo publicado en “Chest” surge de la investigación difundida en octubre de 2006 por “The New England Journal of Medicine”, realizada por el grupo I-ELCAP, en la que participaron más de 40 centros médicos de todo el mundo. El estudio internacional demostraba el beneficio de practicar un TAC (escáner) preventivo en fumadores mayores de 40 años. En concreto, comprobaba que la mayoría de los pacientes a los que se había detectado cáncer de pulmón mediante un TAC aplicado de forma preventiva seguían libres de la enfermedad a los 5 y 10 años del diagnóstico. Cabe señalar, que actualmente la supervivencia de los enfermos de cáncer de pulmón es de un 15% a los 5 años del diagnóstico, la menor de todas las patologías oncológicas.

A pesar de los datos concluyentes del estudio del I-ELCAP, en el que participó la Clínica Universitaria de Navarra, el alto coste socio-económico de poner en marcha un screening de estas características en una población de riesgo tan amplia suscitó la controversia entre la comunidad científica en general y en las autoridades sanitarias en particular. Por este motivo, uno de los principales objetivos del actual trabajo se ha centrado en delimitar al máximo el grupo de riesgo al que debería dirigirse el programa de detección precoz de cáncer de pulmón, según explica el doctor De Torres. “Tras el estudio del I-ELCAP, uno de los mayores obstáculos que se han encontrado para poner en marcha un screening de cáncer de pulmón ha sido el balance entre el coste y la efectividad de las pruebas. Era evidente que para que dicho balance resultase positivo era necesario seleccionar una población de mayor riesgo”, apunta el especialista.

 


De interés

Riesgo confirmado. El equipo de la Clínica Universitaria y del CIMA investigaron en una muestra de 1.400 pacientes del centro médico, en la que confirmaron (como ya era conocido) que la obstrucción bronquial (EPOC) era un factor de riesgo para contraer cáncer de pulmón. “Lo novedoso del estudio fue demostrar por primera vez que la presencia de enfisema pulmonar en ese TAC inicial determinaba un riesgo cuatro veces superior al de la población general de fumadores de contraer cáncer de pulmón”, puntualiza el neumólogo. Además el estudio reveló que cuatro de cada diez fumadores estudiados presentaban obstrucción bronquial, enfisema o ambas enfermedades.
A la vista de estas conclusiones, una de las principales novedades que aporta el estudio reside en que “es la primera vez que la relación existente entre el enfisema y el cáncer de pulmón queda demostrada mediante técnicas de imagen de alta resolución, como es un TAC”, precisa el doctor De Torres.