Cuidado con lo que comemos en verano

10-VII-07. Salmonelosis, listeria, botulismo, escherichia coli y anisakiasis son las toxiinfecciones alimentarias más comunes durante el verano

La higiene en alimentación es fundamental para garantizar la salubridad de los alimentos, teniendo en cuenta que debe formar parte de la preparación, fabricación, transformación, envasado, almacenamiento, transporte, distribución, manipulación y venta del alimento, recuerdan desde la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU).

Cuando la higiene o conservación de los alimentos no es correcta, algunos microorganismos producen toxinas originando las llamadas toxiinfecciones alimentarias. Las más habituales son:

  • Salmonelosis: se destruye fácilmente al cocinar los alimentos, se da especialmente en productos cárnicos y en los huevos crudos o poco cocinados (como los que se utilizan en las salsas). Se encuentra de forma natural en el intestino del ser humano y animales.
  • Listeria: se multiplica a temperaturas de refrigeración y se destruye con el cocinado. Alimentos implicados: leche y quesos de elaboración casera, productos cárnicos, pescados y mariscos mal cocinados o vegetales inadecuadamente lavados.
  • Botulismo: aparece sobre todo en las conservas de pescado, carne y vegetales. Las verduras están contaminadas frecuentemente porque la bacteria está en la tierra. Las temperaturas de cocción no las destruyen.
  • Escherichia coli: se elimina fácilmente con el calor, se debe cocinar a temperaturas superiores a 70 ó 75º C. Forma parte del intestino de los animales y del ser humano. Se da sobre todo en la carne picada y en la leche sin pasteurizar y, además, se puede encontrar en yogures artesanales, embutidos, zumo de manzana, sidra y agua.
  • Anisakiasis: la muerte del parásito del Anisakis se produce con la congelación durante al menos 24 horas o el cocinado del pescado a 60ºC, aunque recientes estudios de la Universidad de Alcalá de Henares indican que una solución patentada por este centro a base de salmuera anula el parásito. Se encuentra en el pescado crudo o ligeramente ahumado o salado, principalmente en la merluza y el boquerón. A finales del año pasado el Gobierno aprobó un Real Decreto que obliga a los restaurantes a congelar a veinte grados bajo cero todo aquel pescado que se vaya a consumir crudo.


De interés

Responsabilidad compartida. Aunque las distintas autoridades y empresas deben velar porque se respete el derecho de los ciudadanos a la seguridad alimentaria, ésta tiene que ser una responsabilidad compartida con los consumidores, tanto ejerciendo nuestro derecho a reclamar cuando observamos que no se respetan las normas, como siguiendo una higiene y conservación adecuada de los alimentos que consumimos en casa, ya que somos los responsables de estos desde que los adquirimos.