La importancia de la prevención frente al cáncer de cérvix

04-III-08. Gracias al uso extendido de la citología se ha propiciado su diagnóstico precoz, pero en muchos casos se sigue diagnosticando en estadios avanzados

El cáncer de cérvix es uno de los tumores que más se da en la mujer, siendo el segundo cáncer más común en mujeres de todo el mundo y el más frecuente en países en vías de desarrollo (África, Asia y Sudamérica). Gracias al uso extendido de la citología se ha propiciado su diagnóstico precoz, pero en muchos casos se sigue diagnosticando en estadios avanzados.

Por ello, los expertos consideran esencial hacer una puesta en común sobre la integración de los diferentes tratamientos de los que se dispone para mejorar las tasas de supervivencia, especialmente cuando nos encontramos con la enfermedad recurrente avanzada. Según el doctor Chiva, Jefe del Servicio de Ginecología Oncológica del Centro Oncológico MD Anderson International España e investigador del GOG, cuando “aplicamos una cirugía ultra radical tras radioterapia las tasas de supervivencia rondan el 30%, un porcentaje que desciende al 10% después de una recidiva o cirugía de rescate”.

Así, según la American Cancer Society, cuando el tumor ha invadido el cuello uterino, pero no se ha propagado a otra parte (enfermedad local o estadio I), la tasa de supervivencia a cinco años gira en torno al 80% - 90% dependiendo del volumen del tumor. Cuando la enfermedad se encuentra localmente avanzada, es decir, cuando el cáncer se ha propagado más allá del cuello del útero a las áreas cercanas pero está todavía dentro del área pélvica (estadio II), la supervivencia es del 60%, bajando al 40% en estadio III, cuando el tumor se ha extendido hacia la parte inferior de la vagina o a la pared pélvica. En esta fase de la enfermedad el cáncer puede estar bloqueando los uréteres, los conductos que transportan la orina de los riñones a la vejiga. Por último, si nos enfrentamos a la etapa más avanzada del cáncer del cuello uterino propagándose a órganos adyacentes o a otras partes del cuerpo (estadio IV) la tasa de supervivencia a cinco años baja hasta el 10%.


De interés

Supervivencia. Según la American Cancer Society, cuando el tumor ha invadido el cuello uterino, pero no se ha propagado a otra parte (enfermedad local o estadio I), la tasa de supervivencia a cinco años gira en torno al 80% - 90% dependiendo del volumen del tumor.