El Hospital Niño Jesús de Madrid aborda los últimos avances en Cirugía de la Epilepsia en niños y adolescentes

27-II-08. Actualmente, el 70% de las epilepsias se controla con tratamientos farmacológicos. Para el resto de los casos la cirugía de la epilepsia se contempla como alternativa

 El Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, ha celebrado el XXIX Symposium sobre Avances en Epilepsia, centrado este año en la identificación de la zona epileptógena como paso previo fundamental en la cirugía de la epilepsia en niños y adolescentes. Durante el curso se revisan los últimos casos intervenidos en este centro pediátrico, pionero en la creación de una unidad específica destinada a la cirugía de la epilepsia en niños y adolescentes. Cada año se estudian alrededor de 100 casos, de los que entre 20 y 25 son intervenidos quirúrgicamente, informan desde la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid.

Actualmente, el 70% de las epilepsias se controla con tratamientos farmacológicos. Para el resto de los casos la cirugía de la epilepsia se contempla como alternativa. Los resultados del tratamiento quirúrgico suelen oscilar entre el 50 y el 90% de control de las crisis y mejoría significativa y una mejor calidad de vida de los pacientes en el 80% de los casos. Sin embargo, no todos los casos son susceptibles de ser intervenidos quirúrgicamente. Antes de tomar la decisión, el paciente es sometido a una meticulosa evaluación prequirúrgica que implica la realización de diferentes pruebas técnicas y psicológicas para conocer el origen de la crisis, identificar la lesión causante de la crisis y confirmar si existe una zona cerebral de déficit funcional y su relación con la zona de origen y de la lesión, así como definir los riesgos de déficit tras la intervención.
Riguroso y exhaustivo estudio previo

Precisamente este año, el XXIX Symposium se ha centrado en la importancia de la localización de la zona epileptógena. Según explica el doctor Francisco Villarejo, jefe de Servicio de Neurocirugía del Hospital Niño Jesús y coordinador de la Unidad, "la evaluación prequirúrgica para la determinación de la zona epileptógena consta de una primera fase de estudio que se realiza en todos los pacientes, en la que se efectúa una monitorización vídeo-EEG con electrodos de superficie, una resonancia craneal de alta definición y una evaluación neuropsicológica. Algunos casos requieren además otras exploraciones no invasivas, como el PET, o el SPECT interictal e octal". Si tras realizar las pruebas anteriormente citadas, no se ha podido localizar con precisión la zona epileptógena o ésta se encuentra situada próxima al córtex imprescindible ("elocuente") es necesario efectuar una segunda monitorización de vídeo EEG con electrodos invasivos intracraneales, que se colocan durante intervención quirúrgica.
"El objetivo - aclara del doctor Villarejo- es delimitar la zona de inicio ictal, e identificar el córtex funcional no resecable mediante el mapeo de funciones corticales con estimulación eléctrica cortical, fundamentalmente el córtex sensitivo-motor primario y las áreas del lenguaje".

Unidad Multidisciplinar

Para conseguir la precisión necesaria en este periodo de evaluación de cada caso es necesario el trabajo de un equipo de profesionales de diferentes especialidades, que cuenten además, confirmación específica en la patología de la epilepsia. La complejidad para formar este equipo de especialistas sumada a la adquisición de los recursos materiales necesarios para realizar las pruebas técnicas, además de la necesidad de estudiar a los pacientes durante 24 horas al día o, en ocasiones, durante semanas, es precisamente lo que dificulta la formación de este tipo de unidades tan importantes para realizar de forma idónea y segura un tipo de cirugía tan compleja como la que requieren las epilepsias.



De interés

La enfermedad. La epilepsia es la patología neurológica crónica de mayor prevalencia, después de la migraña. La tercera parte de los nuevos diagnósticos se realiza antes de que el paciente cumpla los 18 años. Los traumatismos craneales, las infecciones del sistema nervioso central y los problemas vasculares cerebrales son los principales factores de riesgo que pueden desencadenar la epilepsia.