Las infecciones alimentarias descienden un 55% en el primer semestre del año

21-VIII-07. Los expertos recomiendan extremar en verano los hábitos de higiene y de manipulado de alimentos para prevenir esta clase de infecciones

En los primeros seis meses del año se han registrado 65 infecciones alimentarias, un 55,3% menos que las 36 notificadas en el mismo periodo de 2006, según los datos de la Red de Vigilancia Epidemiológica de la Comunidad de Madrid. El Gobierno regional aconseja extremar en verano los hábitos de higiene y de manipulado de alimentos para prevenir esta clase de infecciones porque el calor favorece el crecimiento de organismos patógenos (bacterias) si los alimentos no se conservan bien, según informa la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid en una nota de prensa.

El número de personas afectadas por alguna de estas infecciones durante el primer semestre del año fue un 74% inferior al del mismo periodo de 2006, al pasar de 962 a 711 casos. Gran parte de los brotes se originaron en bares y restaurantes (un 38,9%) seguido de los producidos en los domicilios de los afectados (36,1%). La salmonela sigue siendo uno de los agentes responsables de gran parte de los brotes de origen alimentario, estando presente en un 76,9% de los confirmados por laboratorio. Los preparados con huevos crudos o poco cocinados constituyen los alimentos implicados en las infecciones, y en menor medida, las carnes poco cocinadas.

La Dirección General de Salud Pública y Alimentación desarrolla actividades dirigidas a proteger al consumidor frente a los riesgos derivados del consumo de alimentos mediante la inspección de los establecimientos e industrias alimentarias. Esta entidad actúa ante la notificación de cualquier incidencia relacionada con los establecimientos o productos y efectúan análisis periódicos de los alimentos comercializados o elaborados en la región, para controlar posibles contaminantes biológicos y residuos químicos. Otra de las actividades es el control sanitario de los mataderos con la presencia permanente de veterinarios durante el sacrificio de los animales.

Cocción adecuada


Una de las principales medidas de prevención para comer seguro se encuentra en la cocción adecuada de los alimentos -con un mínimo de 65ºC- y en el caso de carnes, hay que cerciorarse de que el calor llega correctamente al interior de la pieza. Para la preparación del pescado marinado o crudo, los técnicos recuerdan que hay que congelarlo previamente durante al menos dos días y en un frigorífico de al menos tres estrellas para evitar posibles infecciones por la presencia de anisakis.

Asimismo, hay que lavar y pelar frutas y hortalizas, y cuando éstas se consuman en crudo se recomienda que se sumerjan en agua durante unos cinco minutos, añadiendo diez gotas de lejía apta para uso alimentario por litro y se aclaren después con abundante agua corriente.

Temperatura adecuada


Una vez cocinados los alimentos se dejarán a temperatura ambiente durante un tiempo prudencial (no más de una hora) y, si no se van a consumir, se guardarán en el frigorífico. No se deben descongelar los alimentos a temperatura ambiente, sino en el frigorífico o siguiendo las instrucciones del fabricante. Las prácticas de higiene y manipulado adecuados reducen en gran medida posibles problemas de infecciones. Salud Pública aconseja mantener una limpieza adecuada de las superficies de trabajo y útiles empleados para preparar los alimentos; en particular, lavar los utilizados para preparar alimentos crudos antes de volver a usarlos, así como lavarse las manos a menudo.




Lo más destacado

Consejos. Es necesario comprobar el etiquetado y mirar las fechas de consumo y condiciones de conservación y utilización; es preciso usar aguas tratadas (cloradas), evitando aguas de pozo o manantial sin constancia de potabilidad; se deben elegir alimentos en condiciones adecuadas de frescura y tratados higiénicamente desde su origen y evitar el contacto entre alimentos crudos y cocinados para prevenir la contaminación cruzada, que se produce por el paso de bacterias entre alimentos en fases distintas de elaboración.