Vive Soy de Pascual a examen

30-V-07. Toda la verdad sobre los ingredientes funcionales

Tradicionalmente los alimentos con soja añadida se han comercializado como productos dietéticos, pero ahora se pueden encontrar también en los supermercados como un alimento más. Se trata de productos de consumo habitual, sobre todo zumos y lácteos, enriquecidos con proteína de soja, según informa la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en un estudio elaborado sobre los alimentos funcionales.

La fama de la soja se debe a que tiene un elevado contenido en fitoestrógenos, en particular isoflavonas. Estas sustancias, con probadas propiedades antioxidantes, tienen una acción preventiva en enfermedades cardiovasculares y en los trastornos de la menopausia. Además, la proteína de la soja, comparada con las demás proteínas de origen vegetal, es de mayor valor biológico, pues aporta todos los aminoácidos necesarios para el organismo.

Según los estudios realizados por la FDA americana (la agencia que analiza los fármacos y los alimentos), una dieta diaria que contenga 25 gramos de proteína de soja reduce los riesgos cardiovasculares, siempre que sea también baja en grasas saturadas, sodio y colesterol.

Conclusiones de la OCU

La mayoría de los productos enriquecidos con soja que pueden encontrarse en un supermercado tienen un escasísimo contenido de este ingrediente, afirman los especialistas de la OCU. Sin embargo, Vive Soy, al tratarse de una bebida preparada a base de soja, contiene una cantidad apreciable de proteína de soja: 4,78 g en 100 ml. Dado que un vaso de 200 ml de este producto tiene 9,56 g de esta proteína, habría que tomar dos vasos y medio de éste para alcanzar las recomendaciones de la FDA.

En cualquier caso, desde la OCU recuerdan que aparte de la misma soja hay otros alimentos que también son fuente de fitoestrógenos (aunque en menor cantidad): es el caso de los cereales y sus derivados, así como las legumbres.



Lo más destacado

Ingrediente funcional. Soja, en concreto semillas de soja en una proporción del 23% del producto (con un 36,8% de riqueza en proteína).

Lo que anuncia la publicidad. “Excepcionales beneficios de la soja”.