La SEEDO insiste en intensificar los controles en las pasarelas de moda para evitar trastornos de la conducta alimentaria

20-IX-07. Aunque en Cibeles se han respetado unos criterios de peso mínimos (IMC > 18), sigue siendo prácticamente una excepción

La Pasarela Cibeles, asumiendo el compromiso adquirido con la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) hace más de un año, no ha permitido desfilar a maniquíes que muestren una delgadez extrema. Sin embargo, como denuncian miembros de esta sociedad científica, este comportamiento sigue siendo una excepción en el mundo de la moda. Y es que, como afirma el presidente de la SEEDO, el doctor Basilio Moreno, “durante los últimos años en las pasarelas se han exhibido una serie de modelos extremadamente delgadas, algunas rondando la emaciación (proceso agudo que ocasiona bajo peso para la talla), con una apariencia cadavérica y que en muchas ocasiones recuerdan el aspecto clínico de las personas con anorexia nerviosa”.

La gravedad de este hecho no radica únicamente en el problema de salud que esto supone para las propias modelos. Tal y como lo reconoce el doctor Moreno, “muchas de ellas han sido un modelo a imitar entre nuestras adolescentes, que en el glamour de las maniquíes ven un ideal a alcanzar en una profesión muy deseable”. Ante esta situación, la SEEDO insiste en la necesidad de dar la voz de alarma para evitar la malnutrición evidente de algunas modelos. Según explica la endocrinóloga Susana Monereo, miembro de la SEEDO y de la Agencia de Seguridad Alimentaria Española, “no es arbitrario ni anecdótico el hecho de establecer un mínimo adecuado con respecto al IMC (índice de masa corporal), a la composición corporal y a la valoración clínico-nutricional para fijar criterios necesarios en la saludabilidad de esta profesión, y por eso esta acción debe ser imitada por otros foros de la moda”.

Controlar el IMC

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que una persona sana debe tener un IMC que se sitúe entre el 18 y el 25. En la presente edición de la Pasarela Cibeles, según comenta la doctora Monereo, las modelos están "francamente mejor" que en anteriores citas, y señala que las propias chicas "han dicho que se encontraban muy bien". En la Pasarela Cibeles se han establecido criterios clínicos y un IMC mínimo de 18. A su juicio del doctor Basilio Moreno, “se trata de una cifra algo baja según los criterios de peso de la OMS, pero ya es importante que se tengan en cuenta estos parámetros; se ha constituido en un hito internacional que necesariamente debe ser imitado por otras pasarelas de la moda, para evitar que el aspecto de muchas modelos pueda inducir a los trastornos de la conducta alimentaria en una adolescencia que sufre los rigores de estas enfermedades”.

En estos momentos, la Pasarela Cibeles cuenta con el asesoramiento de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), con el objetivo de promover que la elección de las modelos responda a cánones de belleza saludables, alejados de la extrema delgadez.



Lo más destacado

Modelos a imitar. Muchos expertos reconocen que “la malnutrición evidente de muchas maniquíes, que son modelos a imitar por muchas personas”, eleva el riesgo de aparición de trastornos alimentarios entre los más jóvenes. Los grupos más vulnerables son las adolescentes escolarizadas, que cada vez demandan más ayuda en las consultas de Atención Primaria y Psiquiatría.

Datos. En España, la prevalencia de los trastornos de la conducta alimentaria está en torno a un 4,7% de la población.